Son una solución para pacientes con pérdida severa de hueso en el maxilar superior. A diferencia de los implantes convencionales, estos se anclan en el hueso malar (cigoma), una estructura ósea fuerte y estable.
Personas que han perdido varias o todas sus piezas dentales, han sufrido traumas, padecen edentulismo, no tienen hueso maxilar suficiente o buscan una solución fija para mejorar su calidad de vida.
Dificultad para masticar, pérdida de densidad ósea, problemas para hablar, aislamiento social y mayor riesgo de enfermedades sistémicas.